Linea Oeste

Charla sobre adicciones entre representantes de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad y la Asociación el Almendro

25/07/2016
Charla sobre adicciones entre representantes de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad y  la Asociación el Almendro

En la Asociación Civil “El Almendro”, ubicada en Risso Patrón 63 del barrio de Liniers y en el marco de la articulación entre la Subsecretaría de Gestión Pública y la Sub-secretaría de Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, se llevó a cabo una jornada de intercambio y reflexión sobre la temática de adicciones. De la charla participaron la directora de Promoción Humana, Adicciones y Salud Mental Maia Quiroga, referentes y miembros participan-tes del centro. 

Desde la Subsecretaría de Gestión Pública se realizan periódicamente encuentros con distintas organizaciones de la Sociedad Civil, con el objetivo de difundir  las misiones de la Defensoría del Pueblo, se relevan problemáticas y se articula acciones con distintas áreas de dicho organismo.

El Almendro es una  institución que se aboca a la inserción familiar, laboral y social de niños, jóvenes y adultos en situación de vulne-rabilidad, hoy en día se atiende a 40 personas, en forma integral accionando en la prevención, tratamientos, formación y capacitación de los beneficiarios para contribuir a su integración personal y social.

Sobre el porqué una persona comienza a consumir substancias adictivas la página web de El Almendro dice: -“Para poder enfrentar las situaciones traumáticas, consecuencia de un mundo postmoderno, cada día más individualista, materialista y consumista, se da en la población un aumento de emociones negativas, tales como ansiedad, tristeza, enojo. Estas emociones al no ser encauzadas correctamente provocan el aumento de compulsiones a través de las cuales se logra un alivio aparente de la tensión, como por ejemplo: el uso de sustancias como drogas, alcohol, tranquilizantes, analgésicos, o actividades repetitivas y fuera de control como actividad física, sexo, compras, compulsión hacia el juego, constituyen aparentes canalizadores de esas emociones.
Por la falta de recursos emocionales y por carecer de la formación adecuada para manejar armónicamente estas situaciones, se generan consecuencias negativas en las personas”

Es por todo esto que desde hace 24 años esta institución desarrolla herramientas para ponerlas a disposición de las personas adictas. 
Presidida y conducida por el presbítero Gustavo Mascó,  Fabián Candia, Alfredo Peitiado y un equipo de profesionales conformado por médicos psiquiatras, terapeutas, psicólogos sociales, filósofos y teólogos, trabajadores sociales, nutricionistas, consejeros en dependencias químicas, docentes y  abogados, desde ésta institución se trabaja para que quienes allí concurren al hogar de día o a los talleres ambulatorios , encuentren su recuperación, también en El Almendro se realizan cursos de capacitación a profesionales,  personas y organizaciones interesadas en trabajar con esta problemática. 

Sobre el proceso de recuperación ha dicho en una entrevista en el  diario La Nación,  el padre Gustavo Mascó .- “El primer paso, y el más difícil, es aceptar humildemente que existe una adicción de la que uno no puedo escapar y tiene que pedir ayuda para re-pensar la vida y buscar una salida. Una vez aceptado esto, comienza el trabajo en conjunto. Se trata de encontrar lo que a cada uno lo estimula y de lograr que puedan volver a hacer cosas que pensaban que ya no podían. Además, al encontrar a otros que están viviendo la misma situación, juntos van construyendo una fortaleza y una esperanza. El cambio no llegará por sí solo; les hacemos entender que caminar con otros es la mejor manera de sumar y transformar. La entrada al consumo suele ser para probar; pero después se da una dependencia física, una especie de trampa de la que es muy difícil salir. Gran parte de esta población viene de situaciones complicadas, de historias de mucho abuso psicológico y sexual, por eso es necesario brindar contención a las familias para que puedan pensarse en una historia distinta. Acá contamos con talleres familiares, porque en el proceso de recuperación también hay que acompañar al entorno . De ahí la idea de codependencia: así como el adicto tiene una dependencia con la sustancia, el familiar la tiene con el adicto. La familia a su vez asume un rol clave cuando pone límites, habla claramente y evita mentir u ocultar cosas. El adicto juega a la mentira, tejiendo una red en la que el familiar se encuentra involucrado. Hay que desmantelar esa red, para que todos puedan vivir en la verdad y en la honestidad.. Las personas necesitamos tener las manos y la mente ocupadas y, cuando esto no ocurre, se potencia el riesgo de caer en aquello que nos produce daño. En nuestro país, el consumo de sustancias es cada vez mayor y más grave. Sin un plan de acción que contemple urgente medidas políticas y sociales, vamos a sufrir una pérdida enorme. En realidad, ya la estamos sufriendo: todos los días están velando chiquitos por el consumo de sustancias. Esto ya desembarcó y resolverlo debe ser una prioridad absoluta de las autoridades”.
Quienes deseen colaborar:  Asociación El Almendro: Risso Patrón 63, Capital Federal. Teléfono: (011) 4642 7602. Web: www.elalmendro.org.ar

 

Lara Varela
Fuentes: Defensoría del Pueblo de la Ciudad.
Artículo Diario La Nación
www.elalmendro.org.ar 


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